El astrónomo inglés Martin Rees sostiene que hay seis números en concreto que rigen nuestro universo, y que si cualquiera de esos valores se modificase, incluso muy levemente, las cosas no podrían ser como son.
Por ejemplo, para que el universo exista como existe, hace falta que el hidrógeno se convierta en helio de un modo preciso, pero majestuoso en comparación (específicamente, convirtiendo siete milésimas de su masa en energía). Con un descenso muy leve de ese valor (de 0,007 a 0,006%, por ejemplo) no se producirá ninguna transformación. El universo consistiría en hidrógeno y nada más.
Si se eleva el valor muy ligeramente (hasta un 0,008%), los enlaces serían tan desmedidamente prolíficos que haría ya mucho tiempo que se habría agotado el hidrógeno.
En cualquiera de los dos casos, bastaría dar un pellizco insignificante a los números del universo -tal como lo conocemos y necesitamos-, y el universo no existiría.
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