Estábamos en mi casa. Mis tíos habían venido a ayudarle a mi papá a construir -o arreglar, no recuerdo- alguna parte de la casa. A lo mejor era construir el porche, o arreglar el techo, o poner un piso, no me acuerdo.
Pero empezó a llover y terminamos todos amontonados en alguno de los cuartos, escuchando programas deportivos y tomando mate.
En eso, alguien dice que Paraguay había solicitado ser sede del mundial de fútbol en el 2002. Inmediatamente todo se cubrió de un estupor indefinido.
Yo debo haber tenido diez o doce años, y el solo pensar en una fecha que superara el 2000 era inaudito.
Todos sonrieron y dijeron, con sorna; sí, yo voy a ir a ver el mundial de los paraguayos.
Desde entonces, todos hacíamos referencia al 2002 como el año del mundial de los paraguayos.
¡Qué bueno sería poder tener un evento por año para poder recordar más cosas!
ResponderEliminar