Hamlet!, Hamlet!, los zombies entraron al castillo, me grita mi fiel asistente C3PO. Teneme la calavera, le digo, mientras busco el celular.
Miro a Frodo, que duerme en un rincón, al mismo tiempo que resuenan las trompetas del 7mo de Caballería Aerotransportada.
Respiro aliviado. Pero buseca con moscato, nunca más.
No hay comentarios:
Publicar un comentario